Hiperhidrosis o sudoración excesiva

En el transcurso de nuestras actividades diarias, nuestro cuerpo regula su temperatura obedeciendo principalmente a las condiciones del clima y a la actividad física desarrollada. Para tal efecto existe un mecanismo regulador en el sistema nervioso autónomo o involuntario. Este sistema envía información a través de pequeños cables llamados nervios autónomos que se encuentran localizados a cada lado de la columna vertebral. Así, de manera no controlada, se activan las glándulas sudoríparas para iniciar el proceso de transpiración y regular la temperatura corporal mediante la evaporación de sudor. Sin embargo, en algunas personas, la transpiración, o sudoración, es excesiva lo que provoca un exceso de humedad presente, por lo que se adoptó el nombre de hiperhidrosis.
¿Qué es la Hiperhidrosis?
La hiperhidrosis es una condición que consiste en un exceso de sudoración producida por el fallo del sistema nervioso autónomo, específicamente del sistema nervioso simpático el cual genera una estimulación exagerada de las glándulas sudoríparas causando que el organismo produzca más sudor del que necesita para regular su temperatura corporal. Quienes padecen Hiperhidrosis, ven afectada su calidad de vida y sienten pérdida de control sobre ella, ya que la transpiración se presenta independientemente de la temperatura o humedad que exista en el ambiente.
Existen dos tipos principales de hiperhidrosis:
a) Hiperhidrosis Orgánica.
Se inicia por lo regular en la infancia o pubertad dura toda la vida. Se estima que el 5% de la población mundial la padece y hasta el 65% de los afectados tiene otro miembro de la familia con el mismo trastorno, por lo que es una enfermedad hereditaria.
b) Hiperhidrosis No Orgánica.
Se origina cuando la persona está en situaciones de alta carga emocional como nerviosismo, estrés o vergüenza. Aunque éste es el tipo de hiperhidrosis menos estudiada, es la más común.
Casi el 28% de la población mundial sufre de algún tipo de hiperhidrosis y las manifestaciones más comunes son la sudoración en manos, pies, axilas y cara.
La hiperhidrosis axilar causa principalmente problemas de irritación y mal olor. Las consecuencias médicas por tal alteración son: dermatitis de todo tipo, manchas en la ropa y mal olor, manifestaciones que pueden alterar de forma importantela vida social de quien la padece. Lo anterior lleva a que sea necesario realizar cambios de ropa frecuentes, tomar varios baños a lo largo del día, aislamiento, evasion del calor y cambio de oficio o profesión.
En el caso de la hiperhidrosis Palmar, se produce una excesiva sudoración en las palmas de las manos lo que provoca incomodidad en la vida social y laboral de quien la padece. En algunos casos las limitantes causadas pueden ser muy significativas, al grado de ocasionar problemas en la manipulación de papeles, lápices, botones, herramientas, y en general cualquier objeto. El grado de incomodidad está relacionado en proporción directa con el grado de hiperhidrosis presente. De tal manera, entre más cantidad de sudor se produzca, más limitantes tendrá el individuo. Si el area afectada es la Plantar, las personas afectadas refieren la sensación permanente de humedad en los pies lo que puede desencadenar sintomas como comezón, descamación y mal olor, imposibilitando a la persona a realizar sus actividades cotidianas.
La hiperhidrosis tiene una repercusión significativa sobre la calidad de vida en las personas que la padecen. Al no poder controlar la sudoración excesiva, pasan por situaciones de inseguridad y vergüenza. Esto limita realizar acciones tan simples como como bailar, alzar los brazos, usar determinado tipo de ropa, saludar de mano, entre otras. En los casos más graves, el exceso de sudor provoca que las personas se vuelvan retraídas y rehúyan a la actividad social.
Tratamientos contra la Hiperhidrosis
El control y el tratamiento de la hiperhidrosis dependerán de la severidad del problema. La hiperhidrosis puede variar desde una sudoración incontrolable en todo el cuerpo, hasta una sudoración en áreas más específicas. Para combatir la hiperhidrosis según el grado de complicación de la enfermedad, existen los siguientes tratamientos:
1. Antitranspirantes de grado farmacéutico: Son mezclas compuestas por 20% de cloruro de aluminio en solución alcóholica. Su principal objetivo es bloquear los conductos excretores de las glándulas sudoríparas. Sus agentes astringentes actúan directamente sobre las glándulas y el epitelio, por lo que el torrente sanguineo no absorbe ninguno de sus componentes convirtiendolos en uno de los métodos mas seguros para tratar la hiperhidrosis. No se requiere acudir con un especialista, estos tratamientos son de libre venta. Es el primer tratamiento recomendado por la mayoría de los especialistas en la materia.
2. Medicamentos: El tratamiento de la hiperhidrosis con medicamentos se recomienda cuando no se obtuvieron resultados favorables con los 2 tratamientos anteriores, sin embargo, el número de efectos colaterales que produce su ingesta es muy significativo y lo hace impráctico, tales efectos son: boca seca, visión borrosa, retención urinaria y constipación y no se pueden indicar por periodo largo de tiempo.
3. Toxina Botulínica (BOTOX): Es una poderosa neurotoxina, utilizada ampliamente con fines cosméticos para evitar las arrugas de piel. En el tratamiento de la hiperhidrosis, dicha toxina bloquea la transmisión del estímulo nervioso a través de las terminales nerviosas hacia la glándula sudorípara. El tratamiento implica la aplicación periodica (cada 4 meses aprox.) en el área a tratar. Por ejemplo, en las palmas de las manos se colocan entre 10 y 20 inyecciones por cada mano ofreciendo minimas molestias y una recuperacion inmediata
4. Cirugía: Consiste en el corte o resección de nervios a nivel del tórax, específicamente los ganglios que se relacionan con la mano, axila y pies. Se realiza mediante anestesia general y se puede realizar mediante cirugía convencional abierta llamada toracotomía, que significa realizar una incisión de tamaño más o menos amplio para poder acceder a la cavidad torácica y realizar el corte de los nervios bajo visión directa o bien mediante mínima invasión en el Tórax donde se introduce una pequeña lente a través de un orificio, con el fin de poder realizar un acto quirúrgico sin tener que realizar incisiones amplias. Se utilizan los mismos principios de la cirugía convencional con la diferencia de menor agresividad en el abordaje, consecuentemente con una significativa reducción del dolor, estancia hospitalaria y secuelas locales. Se considera a la cirugía como la última opción de tratamiento o en casos en que la hiperhidrosis es muy severa, lo anterior debido a sus potenciales complicaciones, la sudoración compensatoria, y la dificultad para revertir la operación en caso de no quedar satisfecho con los resultados.